3.10.05

Max Milagros

Uno de mis personajes favoritos...

Cuando empezaron a llamar a la puerta de su choza, Max estuvo a punto de no contestar. "Marchaos", quiso decirles, porque últimamente los únicos que llamaban a su puerta eran los niños para burlarse de él. Aunque en esta ocasión era un poco tarde para que los niños estuvieran levantados —era casi medianoche—; además, llamaban de un modo insistente, fuerte, y al mismo tiempo, "tactictac", como si el cerebro le dijese al puño: "De prisa; quiero ver un poco de acción".


De modo que Max abrió la puerta un poquitín.
—No te conozco.
—¿Eres Max Milagros, el que trabajó durante todos estos años para el rey? —inquirió el hombre flacucho.
—Me despidieron, ¿o no te has enterado? Es un tema desagradable, y no deberías habérmelo mencionado. Buenas noches, la próxima vez a ver si aprendes un poco de buenos modales.
Dicho esto, cerró la puerta de la choza.


"Tac tac taaaaac"


—Ya te he dicho que te marcharas o llamaré a la Brigada Brutal.
—Yo trabajo en la Brigada Brutal —dijo otra voz desde el otro lado de la puerta, una voz potente, profunda, que más valía tener como amiga.
—Necesitamos un milagro, es muy importante —dijo el hombre flacucho desde afuera.
—Me he retirado —repuso Max—. De todos modos, supongo que no ibais a querer a alguien al que el rey despidió, ¿no? Podría matar a quienquiera que me traigáis para hacerle el milagro.
—Ya está muerto —le explicó el hombre flacucho.
—¿Ah, sí? —dijo Max, y en su voz se apreció un ligero interés. Volvió a abrir la puerta un poquitín—. Los muertos se me dan bien.


(William Goldman; "La princesa prometida")

2 comentarios:

pedro finch_ dijo...

Es que en esa peli todo mola.
Me parece que voy a tener que pegarle una revisión :-)

Fernanda dijo...

Excelente Bloggers, Y la verdad que bonitos textos, da ganas de navergalo siempre y la verdad que me colgue bastante viendolo, asique Salutes!! y seguí asi!
Saludos Fer,